Derrite el chocolate negro en el microondas. Cuando tiene esa textura sensual y atrevida, llena moldes de silicona para hacer cupcakes asegurándose de que bañen toda su forma y los deja reposar en el frigorífico. Vuelve a hacer lo mismo pero esta vez con el chocolate blanco. Él entra a casa oliendo a tabaco como cada día de los últimos 15 años. Ella bate la nata para montarla.

Se acerca y le da un beso en el cuello como cada día de los últimos 15 años. Ella solo siente el frío, el mismo frío que recorre sus sábanas, su casa, su cuerpo entero.

Desmolda el chocolate y rellena las tartinas con la nata montada. Él tira los zapatos a la entrada como cada día de los últimos 15 años. Coge un kiwi y varias fresas y tras lavarlas bien empieza a cortarlas en láminas. Rellena los tartines con la nata montada y les coloca cuidadosamente el kiwi y la fresa cuando él se acerca a la nevera para coger una cerveza, como cada día de los últimos 15 años. Mira de reojo los tartines de chocolate y se lanza uno a la boca mientras le pregunta: ¿y esto?

Ella se gira hacia él y le contesta sin dejar de observar su boca manchada por chocolate y su camisa sucia y arrugada: feliz aniversario.hjhglk