la fotoDespués de visitar Decathlon me di cuenta de que correr, puedes correr como el culo, pero no hay razón para no hacerlo monísima de la muerte. Un millón de colores y diseños. Pantalones cortos, no tan cortos, pitillos…hasta falditas.

Pero bueno, seamos francas, aquí lo realmente importante son las zapatillas, así que me compré unas buenas, ligeras y cómodas.

Lo siguiente que hice fue conseguir una banda para el brazo en la que puedes llevar tu móvil. Si te quieres poner estupenda, lo ideal es uno de esos relojes que hasta te dan los buenos días, lo malo es que hay que pagarlos y aquí la cosa se pone un poquito más fea.

Unos auriculares de esos que tienen un enganche extra por detrás vienen muy bien porque así no se te andan cayendo y unos cuantos calcetines.

Esa noche recontruí mi orgullo malherido y decidí darme una segunda oportunidad. Descargué la app Nike + Running en mi móvil y le di al botón start justo cuando mi pie tocó la acera. Lo único que puedo decir es que estuve más tiempo vistiéndome que corriendo.

Sí, el suelo se volvió a abrir bajo mis pies, y los demonios volvieron a saludarme, pero esta vez yo iba conjuntada…

 

hashtagNo olvides que puedes seguirme en esta aventura y compartirlo en las redes sociales con el hashtag #elinfiernosellamacorrer. No me gusta mucho correr sola. Manías mías.