BOLA DE NIEVE

Es uno de esos objetos entrañables y eternos que acompañan a la Navidad. Nunca pasarán de moda, ya que se han llegado a convertir en todo un icono.Las bolas de nieve tienen un origen un poco incierto, pero se cree que aparecieron por primera vez a comienzos del siglo XIX en Francia. Se las considera las sucesoras del clásico pisapapeles de cristal tan común en la época, pero lo más probable es que hicieran su primera aparición en la Exposición Universal de París allá por 1878 y fue tal el éxito y la buena acogida que tuvo, que ya en 1879 había cinco compañías produciéndolas.

Quizás la más emblemática fue la creada en 1889 que contenía el modelo de, la recién construída en aquella época, Torre Eiffel.Curioso como un objeto tan simple sigue manteniendo ese efecto un tanto hinóptico y si no, que levante la mano quien no se haya quedado embelesado viendo caer los copos.

He hecho una selección con algunas de las más bonitas que he encontrado. Si tienes algo de maña, siempre puedes hacer una tu mismo, encontrarás miles de proyectos DIY en la red, y tal vez te animes a regalar tus creaciones este año por Navidad. ¡Buena suerte!

Un comentario:

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*