La mismísima Frida Kahlo tenía una cama de este estilo. En lo alto, podía ver su imagen en el espejo, lo que le servía a la hora de autorretratarse. Y en el dosel, Frida guardaba a su amante (como era llamado por Diego Ribera), un esqueleto de papel-maché, que funcionaba como un divertido recordatorio de su mortalidad.Las camas con dosel se crearon con fines utilitarios más que estéticos. En el pasado eran usadas por los señores y nobles de la Europa medieval para mantener el calor y la intimidad puesto que sus asistentes a menudo dormían en la misma estancia. Hasta el siglo XVI, estas camas, incluso las de los nobles, eran bastante sencillas y discretas, pero con el tiempo el tallado en la cabecera y los elementos ornamentales se hicieron más populares.

No sé si me gustaría tener una cama de este estilo en casa, pero lo cierto es que debo admitir que tienen un encanto especial, sobre todo cuando se acompañan con un dosel vaporoso y suave.

Aquí te dejo algunos ejemplos para que te sirvan de inspiración. ¡Buena suerte!

 Cama de Frida Kahlo con el espejo que usaba para retratarse
 “El sueño”(1940) Obra en la que podemos ver el esqueleto de papel-maché.