WALKMAN

El primer Walkman fue lanzado por la compañía japonesa Sony allá por el 69. Al principio fue accesible a pocas personas debido a su elevado precio pero con el tiempo, y tras venderse millones de unidades, se llegó a convertir en todo el símbolo de una generación. Si eres de los ochenta, probablemente sabes a lo que me refiero. ¿Quién no tenía uno o conocía a alguien que lo tuviera?Nunca ha dejado de parecerme divertido su nombre, un nombre que suena tan bien en inglés pero que sería todo un adefesio en español. Hicimos bien en no traducirlo, y dejar a un lado la terrible manía de hacerlo hasta con nuestra sombra. Dudo mucho que alguien se atreviera a comprar un “hombre-caminante” y llevarlo colgado de la cintura para reproducir música. La visión hubiera sido surrealista y los miedos se hubieran desatado, sin duda.

 Tenga un nombre o no traducible, lo cierto es que le tengo especial apego, porque lo relaciono de lleno con mi infancia y también con otros de mis objetos fetiches: los cassettes. Tal vez uno no vea la belleza de las cosas hasta que las pierde, pero es que había verdaderamente algo atractivamente pop en aquellas cintas.
Prácticas, o no, de buena calidad o no, lo cierto es que ya forman parte de nuestra historia, pero ésa más personal. Y si no, que levante la mano quien no se recuerda rebobinándolas con un boli, pero no uno cualquiera, sino uno Bic, otro clásico que también es ya una pequeña parte de nosotros.

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