LAYERING CARPETS

No soy muy amiga de las alfombras: acumulan el polvo, las bacterias y no quiero ni ponerme a pensar cuántas cosas más, pero no puedo dejar de admirarlas. Dan calor, hacen mucho más acogedoras las habitaciones y pueden armonizar el espacio de manera perfecta.
Las cruzadas introdujeron las alfombras turcas en Europa donde eran, principalmente, colgadas de las paredes como tapices o utilizadas sobre las mesas, un uso que se ha perdido casi por completo. Solamente tras la apertura de las rutas comerciales en el siglo XVII llegaron la alfombras persas. Su utilización en los hogares occidentales como cubierta para suelos no se hizo hasta bien avanzado el siglo XVIII. Y ahí se han mantenido hasta hoy. Las hay de todas las formas, colores y tamaños y podemos colocarlas en cualquier rincón de la casa. Algunas son prácticas, otras simplemente cumplen con una función estética y muchas hacen las dos cosas al mismo tiempo.
Una de las últimas tendencias es “layering carpets” algo así como colocar diferentes alfombras encima de otras como si fueran capas. De esta forma, se consigue crear un efecto mucho más atractivo e interesante. Lo ideal es mezclar colores, materiales y tamaños y el resultado puede ser espectacular. Tiene muchas ventajas, puesto que somos nosotros mismos los creadores de la composición y ésta se convierte en algo mucho más personal y original.
Pero también tiene muchas desventajas, teniendo en cuenta todo lo que una simple alfombra puede llegar a acumular, no me puedo ni imaginar cómo será con varias, en cualquier caso, no creo que sea nada que una potente aspiradora no puede solventar. El resultado merece el intento… ¿no creen?

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*