FRESAS A LA NIMILEURISTA

Es oficialmente primavera, y aunque ayer tuvimos una huelga general que movilizó el país y lanzó a la calle a cientos de miles de españoles por toda la geografía de este país, aunque nuestro futuro parece cada vez más negro, aunque la tasa de desempleo crece y aunque las cosas no parecen encaminarse, yo diría más bien lo contrario, no debemos olvidar las vanalidades que nos siguen manteniendo optimistas y felices: hace buen tiempo, los días son más largos, el verano ya casi está a la vuelta de la esquina, y las fresas están baratas.Este es un plato perfecto y dedicado a todos los que pertenecemos a ese grupo, cada vez mayor, de nimileuristas. Han hecho muy bien en ponerle un nombre a los que apenas pueden llegar a fin de mes, a los que tienen vedada cualquier posibilidad de independizarse o acceder a cosas básicas como tener un hogar, a los que practican el malabarismo con dinero de manera casi profesional, a los que no son apoyados, a los que no se sienten representados en su clase política, es más, se avergüenzan de ella, a los que pagan cada día las consecuencias de un problema que jamás generaron. Pero es más, éste plato está dedicado a los que pese a todo mantienen la sonrisa y la esperanza, a los que luchan, a los que se arriesgan, a los que se van lejos, a los que continúan caminando…Lo que necesitamos es: arroz, nata para montar, y fresas. Preparamos el arroz de la manera que más nos guste, en el microondas o en una olla, con o sin sal, con o sin ajo, como queramos porque afortunadamente en algunos aspectos todavía podemos decidir. Cortamos las fresas en rodajas después de lavarlas muy bien (recuerden que es una de las frutas que más mantiene los químicos) y montamos la nata (de manera opcional podemos añadir un poquito más de azúcar dependiendo de nuestros gustos, ya se sabe, para endulzar.

Servimos en un plato el arroz bien caliente, después las fresas y encima la nata fría. El contraste calor – frío es espectacular, del mismo modo que lo es el de dulce – salado.Comemos, saboreamos y reflexionamos. Nos han quitado mucho, pero aún quedan placeres con los que disfrutar. Vendrán tiempos mejores, y si no, siempre nos quedarán las fresas. ¡Buen provecho!
lhgkjhg

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*