POLLO CON SALSA DULCE DE CURRY MADRILEÑA

La primera noche que llegué a Madrid me desperté de madrugada con esa terrible sensación de haberme olvidado algo. Tras muchas horas sin dormir, llegué a la conclusión de que en realidad no me había dejado nada…y todo. Después de dos años y medio increíbles, en Varsovia se quedó nuestro estudio, nuestro coche, nuestros trabajos, nuestros amigos, nuestra vida. Y de pronto me encontré a mi misma en la habitación de un hotel sin conseguir recordar exactamente por que habíamos hecho tal estupidez.
Durante toda una semana me quede en el piso (yo más bien diría el pequeño palacio encantador) de Sergio. En todo ese tiempo, probablemente uno de los más estresantes, nos tiramos de cabeza en la misión casi imposible de encontrar un piso decente en el que vivir por un precio medianamente asequible. Pese a lo que pensamos en un principio, conseguimos finalmente nuestro objetivo, y en el período exacto de siete días nos mudamos.

Quise ofrecer a Sergio y Nira, una cena como muestra de agradecimiento por lo que habían hecho, a Sergio, por mucho más que su sonrisa incansable, transparente, a Nira, por sus ávidas ganas de ayudar siempre.

Decidí preparar pollo con salsa de curry. Puse en un bol dos yogures griegos, dos cucharadas de mayonesa, una cucharada de mermelada de ciruela y por supuesto, curry. Lo mezclé y lo dejé calentar a potencia máxima durante diez minutos. A la plancha unas pechugas de pollo salpimentadas y en el plato un poco de arroz salvaje basmati (para no romper el encanto no diré que el arroz era de esos que vienen en unos envases de plástico listos para el microondas, no) y unos melocotones en almíbar.
Todo esto bañado en, cuanta más salsa, mejor.
Tras servir los platos, me llegué a sentir culpable por no haber estado cocinando más tiempo, pero cuando ví que les gustó, borré rápidamente esta idea de mi cabeza.
Con la cena, trajeron una agradable sorpresa: Wilson. Comimos, reímos, exageramos como de costumbre y de pronto me dí cuenta, sí, dejé una vida en Varsovia, pero he ganado otra. Hola, Madrid.

 Nota: puedes acompañar el plato con una ensalada. La de arriba tiene rúcula, pipas de calabaza, pasas y arándanos. Yo la suelo aderezar con el almíbar de alguna fruta.

 

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